lunes, 23 de abril de 2012

La preparación para los métodos avanzados de respiración.


Es fácil que alguien que hace poco que acaba de llegar, pregunte por la respiración. Mi respuesta suele ser: “Ninguna. Se respira de forma natural y ya está”. Al principio, es esa la mejor explicación que se puede dar. ¿Por qué? Pues porque si el cuerpo no está preparado, por mucho que quiera respirar de forma diferente, no lo logrará. Los vicios con que llegan los músculos del alumno novato, incluido el diafragma, responsable en gran parte de la respiración se lo impedirán. Los músculos tienen memoria, para bien y para mal e intentar cambiar todo eso en unos pocos días, puede hacer que se produzca una especie de descoordinación. Lo que si que se puede hacer, y de hecho se hace desde el primer día de clase, es mejorar la estructura de movimiento. Empezando por la famosa posición del nº 2. Poco a poco se mejora también el movimiento de los brazos y el equilibrio. Con unos pequeños trucos y práctica diligente se consigue ese equilibrio dinámico que hace que el Wing Chun sea tan especial, y casi al mismo tiempo sin a penas notarlo se empieza a respirar de un modo diferente, mucho más eficiente.


En Wing Chun, sí que existen métodos específicos de respiración. No todo es respiración natural. Pero zambullirse en esos métodos al poco de llegar es más perjudicial que beneficioso.


El primer error suele ocurrir cuando descubrimos la respiración abdominal profunda; eso de expandir el vientre al inspirar. ¡¡¡No es cierta esa afirmación!!! En realidad, eso es lo que nos puede decir alguien que ha visto a un maestro entrenar la respiración y que no tiene la suficiente experiencia para entenderlo. Los daños que nos podemos producir por seguir ese poco docto consejo, pasan por todo tipo de trastornos: como perdida de sueño, nerviosismo, decaimiento, etc.

No es casualidad que en el budismo zen tradicional, no se le explique la respiración a un alumno, hasta que no ha practicado la posición sentada al menos un año.


Sí que es cierto, que después de entender la respiración correcta y la posición correcta, esto es como la pescadilla que se muerde la cola, es decir; la respiración correcta nos lleva a la posición correcta y la posición correcta nos lleva a la respiración correcta. Pero antes de que esto suceda, nuestro cuerpo tiene que estar preparado y, la posición adecuada debe ser la primera meta.


Se dice que en el año 600 d.c. Bodhidarma, responsable de introducir el budismo en china, y más concretamente desde el famoso templo de Shaolin, Creó una serie de ejercicios destinados a los novicios, demasiado débiles físicamente para aguantar despiertos las larguísimas sesiones de meditación. Esos antiguos ejercicios, se parecen sospechosamente a muchos de los movimientos de la primera forma de Wing Chun; la Siu nim tao o, “empezando con una pequeña idea”. El nombre no está puesto ahí por casualidad o por estética. Advierte a quien empieza, de la actitud que debe tomar nada más empezar. Siu nim tao fortalecerá nuestro cuerpo justo en los puntos que es necesario y flexibilizará otros. Esto hará que llegue el momento en que entrenar los tres tipos de respiración, sea algo inevitable en vez anhelado.


J. R. Moreno.




No hay comentarios:

Publicar un comentario