miércoles, 21 de septiembre de 2011

WING CHUN, ATENCIÓN Y CONCENTRACIÓN.

No solemos ser conscientes de que la mayoría de la gente, incluido un servidor, tenemos tendencia a no disfrutar de las actividades cotidianas, o pequeñas cosas que nos ofrece la vida como: una comida, un atardecer, una conversación con cualquier conocido, un paseo por el parque, etc..., y quiero decir no disfrutar, cuando estamos haciendo algo y nuestra mente está en cualquier sitio, menos en lo que tiene que estar, que es, en ese momento y en ese lugar, y no revoloteando como un niño travieso que está de aquí para allá.






¿ Quién no ha llegado a casa con su vehículo alguna vez, sin recordar cómo a hecho el trayecto? A pesar de ser una actividad mecánica que hacemos diariamente, es un ejemplo clarísimo de cómo nuestra mente puede evadirnos de la realidad. ¿ Por qué no prestamos atención e intentamos concentrarnos en cómo conducimos, en la carretera, en los otros vehículos, en las señales viales, etc...? Parece algo fácil a simple vista, pero puede convertirse para cualquier persona en una misión imposible, quizá podamos focalizar nuestra mente en la conducción durante unos segundos, o puede que algún minuto, y lo dudo, porque en poco tiempo y en la mayoría de los casos tiende a disiparse, siendo esta la que nos domina, ya sea por pensamientos o emociones que distorsionan nuestra realidad y que acaban afectando a nuestros estados mentales. Esto es mucho más común de lo que creemos, y acaba ocurriendo en cualquier actividad que realizamos a lo largo del día, en nuestro trabajo, en actividades deportivas, viendo la tele, etc..., el “ruido mental” nunca o pocas veces cesa, hagamos lo que hagamos.






El Wing Chun nos brinda la posibilidad de trabajar estas cualidades tan importantes en nuestra vida diaria, de manera que practicando las formas como Siu Nim Tao, Cham Kiu, etc... u otros ejercicios especiales, en los que juega un papel determinante la percepción corporal, tanto propia, como agena y, que acaban convirtiéndose en una meditación en sí, (en estos casos en una meditación dinámica, en los que nuestra mente se aplica firmemente), podremos desarrollar nuestra atención y concentración, produciendo beneficios tales como: aquietar la mente, purificar la corriente de pensamientos y calmar las emociones, consiguiendo con esto un mayor equilibrio y control emocional y de pensamiento. El resultado, es una mente más firme, fuerte y estable, para poder percibir la realidad sin distorsiones.


Este es un factor determinante por ejemplo, en el desarrollo académico, la eficacia y precisión en el desempeño de cualquier trabajo u oficio, e incluso en la obtención de un mayor grado de felicidad y optimismo en nuestras relaciones sociales y personales.


Jesús Cerdá Angel.





1 comentario:

  1. primo!!!! que razon tienes, tienes mucha razon en lo que dices que ni nos damos cuenta de las cosas en realidad. hay que disfrutar de las pequeñas cosas. un saludo.

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