jueves, 2 de septiembre de 2010

DAR CERA... PULIR CERA...


El ENTRENAMIENTO A LA ANTIGUA USANZA.

La famosa frase “Dar cera… Pulir cera…”de la pelicula “Karate Kid” (1984) protagonizada por Ralph Macchio y Pat Morita, no es sólo algo original y divertido que salió de la cabeza de los guionistas. Lo que nos muestra es, el tipo de entrenamiento que un gran maestro daba en el pasado, a algunos alumnos escogidos. Siempre se ha dicho que esta forma de enseñar era para probar al alumno y fomentar la humildad y el respeto a sus mayores, que también, pero la verdadera y última razón no es esa.



LA PASTILLITA PARA APRENDER WING CHUN.

En este mundo tan moderno en que vivimos, lo queremos todo concentrado. Queremos ahorrar tiempo en todo, hasta en comer… así que si no hay que masticar, mucho mejor. No leemos libros porque… “ya sacaran la película ¿No?”. Y claro por esa regla de tres… cuando vamos al gimnasio no queremos una clase de una hora, no, la queremos de cuarenta y cinco minutos si puede ser y, con mucha actividad, que sudemos mucho, porque eso significa que estamos entrenando a tope y en menos de un año seremos unos crack. “¿No?”. “¡PUES NO!” “Eso solo significa que has sudado mucho y que tienes que beber agua para recuperar líquidos”. Pero pongamos que tu entrenamiento durante esos cuarenta y cinco minutos o una hora ha sido bueno. Te duchas y en cuanto sales del gimnasio, ya estas moviendo el cuerpo de la misma forma que lo hacías antes de entrar, es decir, de puñetera pena. En el extremo contrario, algunas chicas y chicos empiezan al poco tiempo de ir a entrenar cualquier deporte, a estirar la espalda y sacar el culo hacia atrás, no sólo para insinuarse, que también, sino para demostrar que andan con la espalda recta. “A eso no se le llama andar con la espalda recta. A eso se le llama futura escoliosis, pero allá ellas y ellos”. No es que haya que moverse de una forma antinatural por estar aprendiendo algo nuevo. Pero, si en el gimnasio levantas todos los los pesos con las rodillas… ¿Por qué al llegar a casa lo haces con la espalda? ¿Por qué, para alcanzar algo giras y te apoyas en la punta de un pie casi perdiendo el equilibrio? ¿Y por qué, para terminar te tumbas en el sofá describiendo con el cuerpo una C casi imposible mientras alcanzas las palomitas que has dejado en la mesa con la punta de los dedos? Pues la respuesta es muy sencilla. El gimnasio es nuestra pastillita concentrada de Wing Chun, de aerobic, musculación o cualquier otra cosa que estemos practicando. Y los concentrados… siempre tienen muchas carencias.



SIN UN GRAN MAESTRO

No todos tenemos tenemos a un gran maestro que nos diga como pintar una valla, como encerar un coche, como servir el te, como fregar el suelo, como conducir…etc. Pero si somos un poco inteligentes, si que podemos intentar realizar todas nuestras tareas de una forma lo más parecida posible a como hemos entrenado. De esa forma, en un año, no, pero quizá en tres… podamos ser suficientemente buenos.

J. R. Moreno.

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